Quiénes Somos
Una casa levantada sobre la Roca, para toda nación.
Quiénes Somos
Iglesia Piedras Preciosas del Reino es una comunidad de fe en San Antonio donde cada persona es recibida como una piedra preciosa, formada y pulida por la mano de Dios. Somos una casa de oración, de sanidad y de propósito, comprometidos a caminar juntos en la Palabra y en el poder del Espíritu Santo.
En Qué Creemos
Creemos en un solo Dios, revelado en tres personas — Padre, Hijo y Espíritu Santo. Creemos que Jesucristo es el centro de todo lo que hacemos: Salvador, Sanador y Señor. Creemos en la Biblia como la Palabra inspirada de Dios, y en un Espíritu Santo que hoy sigue obrando, sanando y liberando. Nuestra fe se vive en comunidad, en adoración sincera y en un compromiso genuino de amar a Dios y a nuestro prójimo.
Una Familia de Muchas Naciones
Nuestra congregación refleja el corazón de Dios por todas las naciones. Venimos de distintos países, culturas e historias, pero compartimos un mismo centro: Jesucristo. Aquí, cada acento y cada bandera cuentan una historia de fe — y todas encuentran hogar bajo el mismo techo.
Una Familia que Sirve
Detrás de cada puerta abierta en Piedras Preciosas del Reino hay dos corazones pastorales que han dedicado su vida a servir a esta comunidad: los pastores Víctor y Sandra A. Ramírez. Su historia es una de entrega silenciosa — años invertidos en escuchar, orar y caminar junto a las familias de San Antonio, mucho antes de que existiera un edificio o un nombre.
Lo que los mueve no ha cambiado: un llamado a abrir las puertas de su propia vida para que otros encuentren sanidad, dirección y un lugar donde pertenecer. De ese llamado nació Piedras Preciosas del Reino — no como un proyecto, sino como una respuesta a lo que Dios puso en su corazón: ser una casa de refugio para toda nación.
Hoy, esa misma hospitalidad sigue siendo el corazón de esta casa. Cada servicio, cada oración, cada mesa compartida es una extensión de lo que los pastores Ramírez han modelado desde el principio: que aquí, todos tienen un lugar.

“Donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad.”
2 Corintios 3:17